
"El que me ama..." - Día del Beato Bronislaw Markiewicz en la República Dominicana
Esta es ya la segunda reunión de este tipo, en la que todos los hermanos de la isla, junto con sus feligreses, han acudido a Santo Domingo para dar gracias a Dios por el don de nuestra Congregación religiosa en el centro micaelita de Los Alcarrizos, rezar por la canonización del Padre Fundador y también por nuevas y santas vocaciones sacerdotales y religiosas. Comenzamos con una escena dirigida de la vida del Padre Fundador, interpretada por el grupo teatral «Guerreros de San Miguel Arcángel», que vino desde nuestro santuario en Santiago. A continuación, nuestros seminaristas compartieron su testimonio vocacional, subrayando que son como cualquier otro joven, con la excepción de que han escuchado la voz de Dios. Cada parroquia presentó sus talentos musicales. La misa solemne fue presidida por el obispo Faustino Burgos CM, de la diócesis de Bani. Después de la Eucaristía, se expuso el Santísimo Sacramento y se rezó por nuevas y santas vocaciones sacerdotales y religiosas. Honramos al Padre Fundador besando sus reliquias. El obispo Faustino se emocionó con la representación teatral. Afirmó que, al igual que en la familia del joven Bronisław, también en su casa había muchos hermanos, hasta diecisiete (!). Los padres daban a sus hijos testimonio de fe y respeto a la Iglesia. Sin embargo, el testimonio paterno de la participación diaria en la Eucaristía y el gran amor a Dios y la confianza en la Providencia divina era una invitación especial y cotidiana: «Quien** me ama, que mañana por la mañana venga conmigo a misa**». Dos de ellos escucharon esta invitación y pronto nacieron las vocaciones: la del obispo Faustino y la de su hermana Magdalena, que ingresó en una orden religiosa. Y añadió el obispo: «Es importante invitar y recordar a los niños cada día que sigan a Cristo. Dios llama constantemente, también hoy. El problema es que no todos lo oyen y responden a la llamada. Y el destino de los demás: los enfermos, los niños y los jóvenes desatendidos o abandonados es asunto nuestro, porque en ellos está Dios». Con motivo del Día Mundial de Oración por los Enfermos, se agradeció a todos los ministros de los enfermos su servicio y se les deseó que siguieran prestando un servicio fructífero. *Jan Drabczak CSMA*







